1 de Septiembre, Miércoles

Al fin había llegado a King Cross. Me había tenido que levantar bastante pronto para ir desde mi casa al Callejón Diagon, y luego a la estación, así que estaba rendida. Atravesé el andén con disimulo, y allí estaba, como todos los años, el Expreso a Hogwarts. Aún faltaba tiempo para irse, así que busqué con la mirada a alguno de mis amigos, pero aún no habían llegado. Al pasar cerca del primer vagón, vi a Emmeline Vince y a Anthony Stebbins, de Slytherin, y me fijé en sus insignias, con una P en el centro. Los prefectos de este año.

Emmeline siempre me había parecido una cría insoportable, así que solo saludé a Stebbins, y hablé un rato con él. Al ver que los demás seguían sin llegar, y aún eran menos veinte, apoyé la maleta en la pared y me senté sobre ella, y saqué un cigarrillo para entretenerme. Era una suerte que mis padres ya no vinieran a despedirme al andén.

- ¡Hey! ¿Me das uno? - Miré a un lado, y ahí estaba Keith.

- Claro que sí. Toma.

- ¿Aún no han llegado las demás?

- No. Pero no creo que tarden mucho.

Comenzamos a hablar del verano y de lo que habíamos hecho, cuando vi a Yashira, que nos saludaba eufórica mientras corría hacia nosotros, con Ally detrás.

- ¡Hola! - nos gritó.

- Buenas - dijo Ally

Nos saludamos entre todos, y nos encaminamos al tren, buscando un compartimento vacío, donde nos sentamos. A las once en punto, el tren se puso en marcha. Después de un rato, pasó el carrito con las golosinas, y compramos de todo para entretenernos por el camino. El resto de la mañana y parte de la tarde, todo fue como siempre. Un viaje monótono, y siempre, siempre llovía.

- Voy al baño.

Ally se levantó y salió. Un par de minutos después, empezamos a notar algo raro. Parecía que hacía más frio de la cuenta, y que las risas y la alegría se había acabado en todo el tren. Yo me sentía triste e intranquila. Creía recordar que habíamos estudiado algo sobre eso. Algo que causaba todo aquello. Pero...

- ¿Esto no os recuerda a algo? - pregunté

- Esto es lo que causan los... dementores - respondió Ally.

- ¿Pero no se supone que todos están en Azkabán? No creo que pudieran aparecer en un tren del colegio - dijo Keith.

- Voy a buscar a Ally - Yashira salió del compartimento a toda prisa.

1 de Septiembre, Miércoles

Salí del compartimento a toda prisa para encontrar a Ally, la encontré saliendo del baño pero justo en ese momento las luces del tren se apagaron y el frío que estabamos sientiendo desde hacía unos momentos se acentuó aún más, tanto que cada vez que respirábamos era como tragar hielo. Entre tanto escalofrío logramos distinguir una figura alta y encapuchada que se dirigía hacía donde estábamos, así que decidimos entrar en el baño y esperar a que todo volviera a la normalidad.

- ¿Eso es lo que yo me imagino que es?- preguntó Ally

- Si, dementores

- ¿qué estan haciendo aquí?

- Ni idea

Los minutos que pasamos allí se no hicieron eternos y no veíamos el momento de salir de allí y volver al compartimento. Cuando regresamos las encontramos con cara de preocupación.

- ¿Estais bien?- preguntaron al unísono

- Si, pero lo he pasado mal- dijo Ally

- Yo también lo he pasado mal- dije- Voy a ver como está mi hermana.

Salí del compartimento nuevamente y me dirigí en busca del de mi hermana. Cuando bajamos del tren fue reconfortante llegar al Gran Comedor y celebrar la llegada de los nuevos estudiantes así como disfrutar del magnifico banquete que se daba.

1 de Septiembre, Miércoles

Después del susto del expreso, y de la cruz que me cayó al ver que mi hermanastro era seleccionado también para Hufflepuff, fue bastante agradable aplaudir un poco a los nuevos alumnos seleccionados, cenar algo y volver a ver a mis compañeros. Aunque no tenga mucho trato con ellos siempre está bien ver caras conocidas de nuevo. Justo antes de cenar, Dumbledore nos estuvo presentando al nuevo profesor de defensa contra las artes, se llama Lupin o algo así, va un poco desmejorado, y cuando también nos dijo que Hagrid, el guardabosques, sería el nuevo profesor de cuidado de criaturas mágicas nos sorprendió bastante. Nos explicó unas cosas más y nos pusimos a comer. Los de mi mesa hablaron mucho sobre el tema de los dementores, era muy preocupante, la verdad, pero decidí no entrar.

Tras la cena me empezó a entrar sueño, estaba cansada del viaje. La desagradable sensación de tristeza que da estar cerca de un dementor y el hecho de que había comido demasiado contribuyeron a aumentarlo, así que decidí despedirme de mis compañeros y pasarme por la mesa de Slytherin y Gryffindor a despedirme de mis amigos, aunque me entretuve un poco y no me fui a dormir entre unas cosas y otras hasta que la mayoría de los alumnos empezó a irse.

Cuando salimos del gran comedor escuché una voz conocida.

- ¡Ally, Ally! - Me di la vuelta y me encontré con un niño rubio de medio metro, mi hermanastro.

- Brian, ¿qué quieres ahora?

- Ally, ¿por qué había dementores en el tren?, ¿tú lo sabes? y ¡mira, mira!, yo también soy de Hufflepuff.

- Brian, ¿te crees que lo sé todo?, ya me gustaría saber a mí porque estaban ahí los dementores. Y sí, me he dado cuenta de que estás en Hufflepuff. Mira, ¿ves a ese chico alto con una insignia que pone "P"?, pues anda, corre, tienes que seguirle.

- Ally, ¿ese es tu hermanastro? - preguntó Keith -

- Ayyyyyyy si, para mi desgracia.

- Pues a mi me parece un niño muy rico. - me dijo Yashira -

- Eso es porque no le conoces.

- Bueno, nosotros nos vamos por aquí - Dijo Sacharissa señalando hacia las escaleras que daban a parar a las mazmorras -.

- Vale chicos, hasta mañana. - Les despidió Yashira.

Y continuamos cada uno hasta llegar a nuestras respectivas salas comunes. Entré en la sala común, igual a como la dejamos el verano pasado, pero un poco más limpia y, me fui directamente a dormir.

1 de Septiembre, Miércoles

Un vez en el gran comedor, tomé asiento al lado de Sacharissa, había murmullos en todas la mesas, y aún se podia distinguir la tez pálida de alguno de los alumnos mas pequeños. La selección se me pasó volando pues tenía ganas de escuchar lo que el Dumbledore nos diría acerca de lo ocurrido.

- Tenemos actualmente Dementores en las entradas de nuestro colegio, estan aquí por asuntos del Ministerio de Magia.... -comentó, y nadie podrá salir del colegio sin permiso mientras estén aquí.

- Ya empezamos con prohibiciones - me susurró Sacharissa

Después presentó a los nuevos profesores, un tal Lupin y Hagrid, el guardabosques, que impartiría clases de cuidado de criaturas mágicas.

- Menos mal que no la tengo como optativa, no aparenta ser un buen profesor

- Ya te contaré - dijo Sacharissa

Después del banquete nos reunimos con Yashira, Ally y Charlotte y estuvimos un buen rato charlando hasta que nos dimos cuenta de que nos estabamos quedando solos. Entonces cada unos se dirigió a la sala comun de su casa. Cuando llegamos, encontramos que nuestros sofás estaban ocupados por unos alumnos de primero.

- Oye, mirad a ese chico que tiene una P, teneis que ir con él- les dijo Sacharissa. Ellos se levantaron y se fueron. La miré y nos empezamos a reir. Nos sentamos al lado de la chimenea y nos pusimos a hablar sobre todo lo ocurrido.

- ¿Que estará haciendo el ministerio?, por su culpa estamos encerrados, espero que no estén mucho tiempo aquí, sino seguro que no nos dejan ir a Hogsmeade.

- Pues yo pienso ir - replicó Sacharissa

Cuando la sala común ya estaba casi vacía, nos despedimos y nos dirigimos a los dormitorios. No me molesté en deshacer el baul, estaba agotado y al día siguiente tenía que madrugar. Me eché, y entre pensamiento y pensamiento me quedé dormido.

2 de Septiembre, Jueves

Al levantarme al día siguiente por la mañana, tenía muchísimo sueño. Estar hablando hasta tan tarde el día anterior me pasaba factura. Además, estaba acostumbrada a levantarme bastante más tarde, con lo que aún peor.

Me vestí, bajé a la sala común y busqué a Keith con la mirada. Estaba esperándome al lado de la puerta, así que salimos de allí hacia el comedor, donde desayunamos mientras los prefectos nos daban los nuevos horarios. Le sonreí a Stebbins cuando me lo entregaba, y lo miré: Transformaciones, Defensa contra las artes oscuras y Encantamientos. Preciosa mañana. Al fin íbamos a saber como sería el nuevo profesor, aunque por las pintas que tenía el día anterior, no me parecía nada prometedor. Al terminar de comer, fuimos hacia la clase, y por el camino nos cruzamos con Yashira.

La primera clase fue más o menos como siempre, con la novedad de los TIMO's.

- Este año, recordad que tenéis los exámenes a finales, y son muy importantes. Espero lo mejor de vosotros. - dijo McGonagall

Siguió recordándonos el temario que daríamos ese año, y comenzamos la clase. Todo fue lo más normal del mundo. Cuando terminé, y nos fuimos al aula de Defensa contra las artes oscuras, el profesor Lupin aún no había llegado.Nos sentamos y estuvimos charlando, hasta que se abrió la puerta y entró el personajillo del dia anterior, bastante demacrado.

El profesor se presentó, y nos comentó como serían sus clases y que estudiaríamos. Apuntamos un par de cosas, y dio por finalizada la clase.

- ¿Que te ha parecido? - me preguntó Keith.

- Bueno. Podría ser mejor. O peor... Cuando recuerdo a Lockhart me dan escalofríos.

Encantamientos, la misma rutina. ¿Nunca se cansarían? Odiaba el primer día de clase de cualquier asignatura. Era lo más aburrido del curso, y esta vez, con la tontería de los exámenes, ya nos estaban metiendo miedo. Bostezando llegué al comedor para la hora de comer.

2 de Septiembre, Jueves

Por fin comenzaban las clases. Bajé a al comedor y cuando estaba desayunando Percy se nos acercó a darnos los horarios de éste año, lo miré y ví que la primera hora era con el nuevo profesor de Defensa, no me ilusioné demasiado con eso, puesto que los dos últimos habían sido un desastre total.

Ya era casi la hora, así que me levanté de la mesa para dirigirme a nuestra primera hora de clases. Por el camino nos cruzamos con Keith y Sacharissa. Al llegar a clase escogí un asiento que estaba en la parte de delante. Empezamos bien el curso, ya estan todos los profesores dando la vara con los TIMO's y llenándonos de deberes, ¿de verdad se piensan que podemos hacer tanto en tan poco tiempo?.

A la hora de la comida nos sentamos todos juntos para hablar de nuestro primer día de clases y nos pusimos de acuerdo en que nos daban excesivos deberes aunque tuviésemos los TIMO's.

- Pues McGonagall no paraba de decir otra cosa en toda la clase, que si TIMO's por aquí, que si TIMO's por allá...- dijo Keith

- ¿Y qué os ha parecido la clase con Lupin? Al menos este año parece que han encontrado a alguien competente - dijo Sacharissa

- Si, ha sido muy interesante - dijo Ally

- ¿Qué tienes tú ahora? - preguntó Ally

- Estudios Muggles- dije

Poco a poco todo nos fuimos separando y nos fuimos a nuestras respectivas clases, para mí la clase que tenía ahora era puro relax aunque de solo pensar que después teníamos pociones me agobiaba demasiado.

2 de Septiembre, Jueves

El primer día me levanté algo cansada. Había dormido mal y la perspectiva del primer día de clase no me animó mucho más. Intenté bajar a desayunar al Gran Comedor sola, como de costumbre, pero me encontré con mi hermano, creo que no debería de tomar tanto azúcar, le veo demasiado... emocionado. Una vez allí, el prefecto nos dio a todos los horarios, y nada más terminar las gachas fui a la primera clase, la de Hechizos. Una de las clases fue, Denfesa Contra las Artes Oscuras, con uno de los profesores nuevos, la verdad es que la clase estuvo bastante bien, es un profesor joven, tenía un poco cara de enfermo e iba desaliñado, pero era simpático.

A la hora de la comida me fui a sentar con todos y estuvimos hablando de lo pesados que están todos los profesores con el tema de los TIMO´s y de la clase de DADA. Cuando ya se nos echaba la hora encima cada uno fue a la clase que le tocaba.

Los de hufflepuff teníamos Historia de la Magia, no hay una clase más aburrida que esa, encima después de la comida. ¡Por Merlín! a quién se le ocurre... pues eso, que entre unas cosas y otras me quedé dormida el primer día de clase, Binns me echó la bronca y me dijo que le parecía una falta de educación y que no se volviera a repetir. Ni muerto se calla. Menos mal que lo demás se había hecho algo más llevadero.

¡Por fin!, primer día terminado. Fui a mi habitación a dejar las cosas, hablé un ratito con una de las golpeadoras del equipo y bajé a los terrenos, de camino me encontré a Sacharissa que venía de los lavabos apestando a tabaco... no me gusta que fume, pero bueno, me estuvo contando que tal sus dos últimas horas y yo le conté mi pequeña siesta y decidimos entonces ir a buscar a los demás. Ella dijo que Keith estaba en la sala común, asi que yo me fui a buscar a Yashira para reunirnos en el Hall y dar un vuelta por los terrenos, había que aprovechar los últimos rayos de sol del verano.

2 de Septiembre, Jueves

¿A alguien le gusta empezar un día con Transformaciones?, eso fue lo que pensé cuando le eché una ojeada al horario. Pues tenía que tocarme a mí, la primera cara que vi al entrar en clase fue la de la 'encantadora' profesora McGonagall. Aunque la clase fue mas amena de lo habitual, pues se pasó el día dándonos la vara sobre lo importante que son los TIMO's para nuestro futuro, a la profesora no se le olvidó mandarnos deberes para empezar bien el día.

Una vez en el Gran Comedor, seguí a Sacharissa hasta donde se encontraban Yashira y Ally, nos sentamos y charlamos sobre las primeras clases, todos coincidimos en que eran unos pesados con los TIMO's y muy exagerados mandándonos deberes el primer día. También tuvimos tiempo para analizar al profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, que en general causó bastante buena impresion.

- Bueno os dejo, ahora tengo Runas Antiguas - les dije

- Si yo también me voy, tengo Historia de la Magia, menudo aburrimiento... - nos contó Ally.

Cuando llegué a la clase, ya estaba llena, y me senté en el único lugar que quedaba libre, atrás en una esquina. Desde ahí podia observar a toda la clase, esa hora la compartía con algunos Ravenclaw, a la mayoría los conocia de vista, excepto a dos chicos rubios de la primera fila que parecían extranjeros, una chica morena que estaba dos filas delante mio, y otro chico sentado justo delante de mí, a ninguno le pude ver la cara, pero el último me pareció que no visitaba el baño desde hacía mucho...

- "Puff, esta clase se me va a hacer eterna" - pensé

Menos mal que las dos horas siguientes me senté con Sacharissa y le conté lo de el 'oloroso'.

- Joder, pero es que no te imaginas la peste, creo que si me llego a fijar veo salir hilitos de humo verdes de su cabeza. - le dije.

- Ya te veo el proximo dia con tapones en la nariz... jajaja - contestó Sacharissa

Nos pasamos las dos siguientes horas riéndonos, total lo único que teníamos que apuntar eran los deberes.

Por fin acabo el primer día, bastante duro salvo las dos últimas horas. Nos dirigimos a nuestra sala común, Sacharissa me dijo que iba a dar una vuelta, asi que yo me acomodé en el sofá y saqué la libreta de transformaciones. No me podia creer lo que iba a hacer... los deberes, el primer día, respiré hondo y me puse a ello. Pero no había ni empezado cuando apareció Sacharissa.

-¿Estas haciendo algo importante? - me dijo, sin darme tiempo a responder. Miró a mi libreta, me miró a mí con una leve sonrisa. - Veo que no, date prisa que acabo de quedar con Ally y Yashira - me dijo mientras con un golpe de varita cerró mi libro.

- ¡Si, señora!. - le dije mientras me levantaba.

Bajamos las escaleras y nos dirigimos a los jardines, allí vimos a las dos y nos reunimos con ellas. Fuimos al campo de Quidditch, vacío en esos momentos, y nos sentamos en las gradas a charlar.

- Me parece que este año va a ser muy duro - dijo Yashira

- Ya, con tanto trabajo no va a haber tiempo para divertirse - dijo Ally - Además yo tengo los entrenamientos de Quiddicth.

- Menos mal que yo no tengo ese problema - contestó Sacharissa.

Pasamos horas hablando y riendo, cuando Sacharissa les contó lo que me paso en Runas.

- ¿No serias tu el que olías....? - Dijeron, en tono sarcástico, las tres al unísono.

- Je, je... me parto - les dije

Nos dirigimos directamente al Gran Comedor, donde nos separamos y fuimos cada uno a la mesa de nuestra casa. De pronto me invadió el pensamiento de que tenía un montón de trabajo almacenado, pero se me pasó rápido al oir que Sacharissa me comentaba algo acerca del profesor Lupin.

2 de Septiembre, Jueves

A la hora de la cena ya estábamos en el gran comedor. Keith parecía estar en las nubes, así que, tragando el trozo de pastel de carne gracias al zumo de calabaza, me puse a hablar con él.

- ¡Hey! ¿No crees que el profesor Lupin es un poco desastre?

- ¿Mm? Perdona, no te escuchaba

- Que si no crees que es un poco desastre...

- Bueno...

- ¿Pero no ves como va vestido?

- Pero parece que da bien las clases.

- ¡Eso espero! Si no...

- ¿Vas a ponerte a hacer algo ahora? - me preguntó, cambiando de tema

- ¿Hacer algo de qué?

- Pareces idiota. De los deberes.

- Si, claro. Si no se me acumula, y lo paso fatal

Terminamos rápido de cenar, y nos fuimos a la sala común. Parece que los de primero habían aprendido a la primera en no coger los asientos reservados a sus mayores, que estaban vacíos. Cogimos los libros de un par de asignaturas y nos pusimos a ello.

- Describa los ingredientes y la realización de al menos tres pociones en las que esté presente la esencia de Belladona. Buf, ese es tu terreno. - me dijo Keith

- Vamos, es muy fácil. La belladona es normalmente venenosa, aunque depende de la dosis y con que esté mezclada. Suelen usarse para producir somníferos, pero si se mezcla con raíces de margarita y raíces de asfadelo, puede producir una poción muy utilizada como anestésico. - dije de un tirón, sin respirar.

- Y si me haces tu el trabajo directamente?

- Mira que eres vago... Si me haces tu el de encantamientos.

- Trato hecho.

Unas horas después, cuando ya la sala común estaba casi vacía, cerramos los libros y pusimos a secar los últimos pergaminos.

- ¿Te apetece ir a fumar? - le pregunté

- Un poco tarde, ¿no?

- Tenemos los baños aquí al lado. Es mejor que no nos quedemos en los de la sala común, si alguna chica se levanta y te descubre ahí, la bronca será grande. Y viceversa... A estas horas no creo que salga nadie fuera de la sala.

- Está bien.

Salimos con cuidado y en silencio, para que ninguno de los compañeros se enterasen, y nos metimos en los baños.

- Ten cuidado, está muy oscuro - le dije

- Auch - se oyo un golpe - ya me he dado cuenta, ya.

No encendimos ninguna luz, así que solo se veían los dos pequeños redondeles de color rojo de los cigarrillos.

- ¿Cómo haces para conseguir tabaco? - me preguntó

- Me lo traigo en la maleta - me reí - aunque a veces tengo que aprovechar las salidas a Hogsmeade para comprar más. Éste año va a ser terrible, con el estrés de los exámenes y todo. Espero no tener que aumentar la dosis.

- No sé, nos sobrecargan demasiado con los TIMO's. Seguro que al final no es para tanto.

- Pues fijo que no. Aunque son importantes para escoger luego los EXTASIS, y luego para escoger carrera.

- ¿Tú tienes idea de lo que quieres hacer en un futuro?- me preguntó

- Aún no lo tengo demasiado claro. Me gusta bastante pociones, y las artes oscuras. Pero no tengo ni idea de a que dedicarme. Solo sé que no quiero acabar en el ministerio de magia.

En ese momento, oímos un ruido. Tiramos los cigarrillos, hicimos un encantamiendo para disipar los olores y cerramos la puerta del compartimento. Alguien entró y se quedó quieto, esperando. Cuando al fin creyó que no había nadie, se fue, y Keith y yo respiramos aliviados.

- Que emocionante - susurró

Intenté contener la risa, mientras volvíamos a la sala común, después de esperar unos prudenciales cinco minutos, no fuera a ser que esa persona estuviera esperando a la salida. Al fin, nos metimos en la cama y nos dormimos.

15 de Septiembre, Miércoles

Estaba echa polvo, pero todavía no me explicaba como podíamos seguir siendo conscientes de lo que hacíamos con tanto trabajo que nos mandanban los profesores. Esas dos últimas semanas habían sido las peores que había pasado en mi vida y eso que el curso no había echo más que comenzar. La única mejora era que ya casi no nos decían nada sobre los exámenes, pero a cambio nos sobrecargaban con deberes. No sabía que sería peor. ¡Necesitaba divertirme! Estaba demasiado estresada, tanto que en la próxima salida a Hogsmeade iba a tener que comprar un par de cajetillas de tabaco de más por si las moscas.

Esa mañana antes de ir a clase había entrado en el baño para echar un cigarrillo y relajarme un poco, la sorpresa vino después cuando al salir de allí me encontré, cuando iba de camino al comedor, un cacharro que me resultaba demasido familiar. Me acerqué más para poder comprobar si mis sospechas estaban en lo cierto. Pues sí, lo estaban, ante mí tenía un aparato muggle que se utilizaba para escuchar música, y que los muggles llaman discman. ¿Quién habría sido el imbécil que se había traído un cacharro de éstos para perderlo? Es de inútiles, esas cosas te las guardas en la habitación y de allí no salen. Apreté el boton de encender para ver si funcionaba... pero no ocurrió nada. Manda narices, encima de perderlo no lo tiene hechizado para que funcione dentro del colegio. Vaya hombre, ahora llegaría tarde a desayunar.

Entré en el comedor y me fui hasta mi mesa, mientras Sacharissa, Keith y Ally se acercaban a donde estaba.

- ¿Te has quedado dormida?- preguntó Ally

- Que mas quisiera yo. No, me he encontrado con una cosa por el camino y me entretuve

- ¿Una cosa?- dijo Sacharissa - ¿Qué cosa?

- ¿Podéis quedar después de las clases un rato? Así podré enseñaroslo y a ver si me podeis ayudar de paso.

- ¿Ayudar? ¿Qué porras estás tramando Yashira?- preguntó Keith

- Nada de verdad - dije - Bueno es hora de irse a clase. Nos vemos mas tarde

Les dejé a todos con la curiosidad picándoles, aunque me temía que Sacharissa se iba a oponer totalmente a la idea que había estado formando desde que me había encontrado el trasto ese.

15 de Septiembre, Miércoles

Ya habían pasado dos semanas y me sentía tan cansada como si fuera final de curso. Entre las clases, los entrenamientos, que habían empezado hacía unos días, y la cantidad de deberes que nos mandaban casi ni tenía tiempo para sentarme a mirar las musarañas.

Esa mañana después de asearme y vestirme bajé a la sala común un rato, porque me sobraba algo de tiempo antes de bajar al Gran Comedor a desayunar. Allí había ya algunos alumnos de distintos cursos con cara de sueño y guardando cosas en sus mochilas o simplemente con los ojos entrecerrados mirando al vacío. Vi a una de las golpeadoras del equipo, una chica morena de cuarto curso, y me acerqué a verla.

- Hola ¿Que haces?

- Pues nada, aquí un ratito, intentando terminar una redacción para McGonagall, ¿tú?.

- ¿Yo?, haciendo tiempo antes de bajar. Oye, ¿tú sabes cuando es el primer partido de nuestra casa?

- Que va, ya me gustaría, a ver si este año hacemos algo mejor que lo del año pasado.

- Ay, si, desde luego, bueno, me voy a desayunar, ¿vienes?

- No, esperaré un rato.

- Ok, hasta luego.

Al bajar al Gran Comedor Keith y Sacharissa, ya estaban allí. Fui a ver que hacían mientras esperábamos a Yashira que llegaba algo tarde. Nos acercamos a ella y nos contó que se había encontrado una cosa por el camino, intentamos sonsacárselo, pero no hubo manera. Nos dijo que después de clase nos lo contaría, algo raro se traía entre manos, miedo me daba. Ella se fue la primera. Yo también opté por irme, no quería llegar tarde.

- Bueno chicos, me voy a clase, a ver que tal se da.

- Vale, acuérdate luego de que Yashira nos tiene que enseñar su... cosa - Dijo Sacharissa.

- Si, si, a ver que se trae entre manos - comentó Keith.

- Me acordaré. Bueno, venga, no os canseis mucho en clase. Hasta luego.

Las tres primeras horas de clase fueron como siempre, aburridas. Unas más otras menos, estaba deseando que llegase la hora de la comida para reponer fuerzas. Ese día decidí comer en mi mesa, últimamente ando poco enterada de lo que se cuece en Hufflepuff y eso no me gusta. La verdad que no se cuece mucho, asi que nada, me fui con las otras chicas de mi habitación a las demás clases.

15 de Septiembre, Miércoles

Deberes y deberes. Parece que no saben decir otra cosa. Las dos primeras semanas y ya teníamos demasiado que hacer... Además, Yashira nos había venido con la noticia de que se había encontrado algo y nos lo quería enseñar.

- ¿Que crees que será? - le pregunté a Keith en la primera clase.

- Vete tu a saber.

Al fin, llegamos al comedor y nos acercamos a preguntarle. La otra gente de Gryffindor siempre nos miraba raro cada vez que ibamos hasta allá. Unos Slytherins acercándose siempre era extraño.

- ¿Qué, nos dirás que es? - le preguntamos

- Impacientes. Luego si eso, después de las clases de la tarde.

- Vaya. ¿Tan tarde? Danos una pista al menos

- Bueno. Es algo muggle.

- ¿Algo muggle? ¿En Hogwarts? Yo no me fiaría mucho. No me gustan esos inventos. - le dije

- No si ya sé. Tú y tus ideas...

- Perdona, pero yo no tengo nada en contra de ellos. Simplemente no me gustan las cosas que inventan. A veces son peligrosas.

- Aquí el único peligro eres tú.

- ¿No has oido historias del departamento contra el uso incorrecto de objetos muggles? Ahí aparece cada cosa...

- Pero eso es porque las encantan magos.

- Si, seguro. Pero ya son peligrosas de por sí.

- Que no niña. Que yo tengo familia muggle y he usado cosas suyas. Y nunca me ha pasado nada - Yashira estaba empezando a enfadarse.

- Vale, vale. Pues luego nos lo enseñas.

- Dalo por hecho. Podemos quedar un rato después de la cena.

- Bueno. Pero no nos entretengas demasiado que tenemos mucho que hacer.

- ¿Y que crees? ¿Que yo no?

- Venga, ya nos vemos entonces - dijo Keith

Nos fuimos a nuestra mesa y comimos. Por lo menos por la tarde teníamos pociones, pensé. La compartíamos con Gryffindor, pero siempre estábamos lejos de ellas. La costumbre de separarnos cada casa en un lado del aula...

- Hoy vais a aprender como se hace el Veritaserum. Es una poción para hacer que las personas digan la verdad, y es muy potente. Aunque debeis hacerla con cuidado, por que si no puede tener resultados como pérdida de memoria. Esta poción puede entrar en los TIMO's, debeis tenerlo en cuenta.

A mi la clase se me pasó volando, pero a Keith no. Se quejaba de que no le quedaba bien. Al fin se acabaron las clases de la tarde, y nos fuimos a cenar.

15 de Septiembre, Miércoles

Por fin era de nuevo fin de semana, las dos primeras semanas se me habían pasado muy rápido, la verdad es que tenía trabajo atrasado, pero ya tendría tiempo de hacerlo.

La semana anterior la profesora McGonagall había mandado a los que no les salía el hechizo desvanecedor ensayar durante todo el fin de semana, no sé si creía que los demás profesores no nos mandaban nada, porque ella no dejaba de escupir por esa boca. Creo que la estaba empezando a odiar aún mas, encima nos comentó que la nota de su asignatura es una de las mas importantes en los TIMO`s y que desearía no tener que suspender a nadie . Pensaba en que deberia pasar de ella, para fastidiarla, sino fuese porque necesitaba aprobar para tener mas opciones y poder especializarme en una rama que me guste. Por si fuese poco en nuestra última clase, se había atrevido a quitarme diez puntos, cinco por no estar atendiendo y otros cinco por hablar, como si yo no tuviese otra cosa que hacer mas que estar escuchando las estupideces que decía cada minuto... Pero bueno pero para recuperarlos está Sacharissa en pociones, que le recitó al profesor Snape la composición del Filtro de Paz, brebaje del cual yo no sabia ni de su existencia, y la recompensó con quince puntos.

Las clases del viernes, pasaron mas lentas de lo normal pues no podía dejar de pensar en el fin de semana. Tenía muchas ganas de salir de los muros del colegio. Tras las clases, Sacharissa y yo nos dirigimos a la sala común a terminar algo del trabajo atrasado para tener mas tiempo libre el fin de semana. Cuando íbamos a comenzar, Sacharissa se dio cuenta de que le faltaba la carpeta con todos los pergaminos de pociones.

- Mierda, tengo que ir a por ella... ¡Venga, vamos! - dijo enérgicamente

No sé por qué tenia tanta prisa, si todo lo que habíamos dado ya se lo sabía de memoria, sin falta de ojear sus pergaminos. Nos dirigimos a las mazmorras, hacia clase, esperando que aun estuviese ahí, al entrar Sacharissa ojeó el sitio donde nos solíamos sentar, y cuando me miró, ya sabía que no la había encontrado. Su mirada me atravesó, como si el mundo se le cayese encima.

- Bueno, vamos a hablar con Snape, igual sabe algo - le dije suavemente.

- Vale - contestó sin mucha convicción.

Salimos de clase, y nos dirigimos al despacho de Snape, cuando llegamos vimos que no había nadie, seguramente estuviese en la sala de profesores. Pero decidimos ir a la sala común y esperar a que regresase, mientras seguiríamos haciendo algunos deberes. Nos sentamos en la sala común, y saqué un pergamino, dónde comencé a escribir "Usos y consecuencias del Hechizo Immovilizador"...

- ¡Dios, no sé como no se me habrá ocurrido antes! - exclamé

Sacharissa se sobresaltó, y me miró un poco desconcertada, pensaría que me había vuelto loco.

- Accio Carpeta de Pociones - dije pensando con todas mis fuerzas en la carpeta de Sacharissa.

De pronto apareció por las escaleras, a nuestra izquierda una carpeta arrastrándose por el suelo y vimos como Stebbins corría tras ella. La carpeta frenó bajo mis pies, la cogí y se la di a Sacharissa, en ese momento se nos acercó Stebbins sin apenas aliento.

- La tenía yo guardada... estaba esperando... a verte para devolvértela - dijo entrecortadamente

- Muchas gracias - respondió Sacharissa.

En ese momento me pareció ver durante un instante como Stebbins se ruborizaba, pero no le di importancia, serían imaginaciones mías.

Pero lo mejor había pasado esta mañana, en el Gran Comedor... como siempre estaba en la mesa de Slytherin, hablando con Sacharissa , cuando vimos a Yashira que llegaba tarde y fuimos a ver que les habia pasado. Nos dijo que se había entrenenido porque había encontrado una cosa que nos enseñaría después de las clases. Todos nos quedamos asombrados, porque nadie se imaginaba que podría ser.

Las clases se hacían mas largas de lo normal, debido a la intriga acerca de lo que nos escondía Yashira.

- ¿Qué crees que podrá ser? - pregunté.

- Seguro que nada bueno - dijo Sacharissa.

A la hora de la comida nos dirigimos a la mesa de Gryffidor a ver si nos decía algo más, notamos como algunos de nuestros compañeros de Slytherin nos miraban con mala cara, pero no le dimos importancia pues nos corroía la intriga. Cuando llegamos, Yashira nos contó que se trataba de un objeto muggle, durante un instante vi una expresión de desprecio en la cara de Sacharissa. Estaban sucediendo muchas cosas en muy poco tiempo. Al final quedamos en que nos lo enseñaría después de la cena, tenía muchas ganas de verlo...

Lo único malo, había sido la clase siguiente de pociones en la que no conseguía hacer el Veritaserum, y no me daba tiempo a copiar a Sacharissa, que al final tuvo que hacérmela casi por completo. Por fin fuimos a cenar, estuve hablando con Sacharissa sobre las clases y sobre el aparato muggle, decidimos no acercarnos a la mesa de Gryffindor hasta que hubiese salido la mayoría de la gente. Salimos del gran comedor, ya quedaba poca claridad, nos dirigimos hacia el estadio de quidditch vacío completamente, en un principio pensamos en ir al bosque prohibido pero íbamos a estar mas cómodos en el estadio y no creíamos que fuésemos a estar vigilados por nadie. Al llegar Yashira nos enseñó un aparato muy raro, era redondo , aplanado...

- ¿Qué es eso? -pregunté. - No he visto nada asi en mi vida.

- Es un reproductor de Cd's, lo usan lo muggles para escuchar música. - dijo Yashira. No funciona porque no está encantado.

- ¿Y de quién se supone que es? -preguntó Sacharissa.

- No tengo ni idea, yo estaba pensando en encantarlo para hacerlo funcionar. -respondió Yashira.

- ¿Cómo...?, ¡Eso esta prohibido! - gritó Ally.

- Lo sé, lo sé. Pero no va a pasar nada - dijo Yashira bajando la voz.

- Yo me apunto, quiero probar un nuevo encantamiento que puede servir. - contesté antes de que me interrumpiesen.

Sacharissa me miró, haciéndome ver que opinaba que me estaba equivocando. Pero me levanté y le dije a Yashira que al día siguiente hablaríamos, para quedar a probar el hechizo.

- ¿Ya te vas? -me preguntó Sacharissa.

- Si, voy a terminar el trabajo de Transformaciones. Además me parece que aquí están empezando a saltar chispas. Bueno nos vemos mañana.

Recibí una mirada asesesina de cada una de ellas, creo que mi última frase les había afectado, pero la verdad es que seguramente se pusiesen a discutir, y por una parte apoyaba Ally, pero por la otra queria probar mi hechizo. Asi que me dirigí hacia la sala común de Slytherin dejándolas en el estadio. Al doblar un esquina, casi choco con una chica. Al cruzar las miradas clavé mis ojos en unos penetrantes ojos verdes, tardé un instante en girar la cara y seguir caminando, lo único que pude distinguir desde la distancia era su túnica de Gryffindor. Cuando llegué a la sala común, me senté a hacer el trabajo pero en mi mente aún estaban el aparato muggle y esos ojos verdes.

18 de Septiembre, Sábado

Ya hacía tres días que Yashira había encontrado esa cosa y se pasaba las tardes intentando hacer que funcionara. No es que me hiciese demasiada gracia, pero Keith la ayudaba. Creía que no debíamos meternos con objetos muggles de los que desconozcamos su funcionamiento. Además, ¿quién quiere escuchar música muggle? Porque apuesto que no sirve para escuchar a las Brujas de McNair. Así que que más da.

Después de todo un día de clase, mientras yo estaba en la sala común intentando hacer los deberes, llegó Keith diciendo que habían encontrado un hechizo que podría funcionar.

- Aún no lo sabemos, pero vamos a intentarlo. Aunque es complicado. E ilegal.

- No entiendo porque lo haceis entonces. ¿Quieres que os castiguen?

- De eso nada. Pero tampoco es para tanto. Solo es un reproductor que no va a hacer daño a nadie.

- Eso ya lo veremos... - dije no muy convencida.

Se sentó a mi lado y se puso a escribir cosas, refunfuñando, cuando Stebbins pasó por detrás. Nos miramos un momento y me sonrió, viniendo a sentarse con nosotros, entre Keith y yo.

- Ey - dijo Keith porque Stebbins le había empujado.

- ¿Quieres que te ayude en algo? - me preguntó - Soy bueno en encantamientos.

- Perdona, pero en eso ya la ayudo yo, y así ella me ayuda con pociones.

- No pasa nada, Keith - le dije sin apartar la mirada de Stebbins - Yo te sigo ayudando siempre que quieras.

- Si es que... como se nota...

- ¿Perdona? ¿Que se nota el qué?

- Nada, nada, mejor me voy y os dejo solos.

Fue a sentarse a otra de las mesas de la sala común, y nosotros dos empezamos a hablar y a trabajar.

18 de Septiembre, Sábado

Los hechizos de Keith para hacer funcionar el aparato muggle eran cada vez más extravagantes aunque yo no me quedaba corta tampoco. Habíamos decidido buscar una clase que ya no estuviese en uso para poder experimentar, y una de las veces casi nos lo cargamos. Esperaba que consiguiésemos algún resultado pronto, porque empezaba a cansarme.

Tras terminar la comida y antes de que empezasen las clases había quedado con Keith para seguir investigando en los libros de la biblioteca, pero seguíamos sin encontrar uno que nos diese una pista.

- ¿Has encontrado algo? - preguntó Keith.

- Que va, creo que ya he mirado en todos los libros que hablan sobre encantar objetos muggles y no he sacado nada en claro - le dije.

- Si al menos pudiésemos buscar en la sección prohibida...

Alcé la cabeza de la mesa cuando le oí pronunciar esas palabras, ¿cómo no se me había ocurrido antes?. Le miré con malicia, cosa de la que debió darse cuenta por lo que me dijo.

- Oh, oh. Oye, no me gusta esa mirada que estas poniendo - farfulló - ¿No estarás pensando lo que yo creo que estas pensando no?

- Jeje, ¿tú que crees? - le dije.

- No podemos entrar ahí, ya lo sabes, necesitaríamos un permiso de algún profesor - me dijo - No, un momento Yashira, tú no...

- Vamos Keith, seguro que ahí encontramos algo, anda. ¿Sí? - le dije mientras ponía cara suplicante.

- De acuerdo, sólo si tu me consigues información sobre una Gryffindor.

- Trato hecho - le dije estrechándonos las manos para cerrar el pacto.

Bien, ahora solo tenía que averiguar quién era esa chica. El resto del día fue de lo mas aburrido, por lo que después de la cena me fuí directamete a la sala común a descansar y terminar algunos trabajos.

19 de septiembre, Domingo

La vida en Hogwarts últimamente andaba bastante aburrida para mí, llovía y hacía frío, con lo cual no podíamos salir mucho, me pasaba en día en la biblioteca o en la sala común. Lo único que más o menos me divierte son los entrenamientos de quidditch.

En el colegio tengo amigos contados, y Keith y Yashira se pasanban el día de acá para allá con el perroductor de esas cosas muggles intentando hacer que funcione y con un secretismo que me pone mala, desde hace uno o dos días no les había visto el pelo apenas. No deberían hacerlo, está prohibido y además puede ser peligroso. Para colmo, Sacharissa es de otra casa y como todos, están hasta arriba de trabajo y apenas salen. Aparte de eso las chicas de mi habitación son un poco raritas, así que no hablo mucho con ellas. Siempre me quedará molestar a mi hermano Brian.

Hoy por la tarde, para aprovechar el fin de semana, había bajado a la biblioteca para aprovechar un poco el tiempo, ahí estaban para variar Keith y Yashira escudriñando todo tipo de libros, me acerqué a ver que hacían, parecían contentos.

- Hola chicos, llevais desde ayer o anteayer con esto, habeis desaprovechado todo el fin de semana aquí, ¿hoy también pensais hacerlo? Por lo menos espero que ya hayais conseguido algo con ese perroductor.

- Ally, es reproductor, reproductor de CDs, además no ha sido un fin de semana perdido. - me corrigió Keith.

- Eso. Y sí, volveremos a quedarnos en la biblioteca, y... no, ya te enterarás si hemos conseguido algo, bueno, no sé, pero podríamos hacerlo en breve, ¿verdad? - dijo Yashira, mirando a Keith con malicia.

- O no tan breve, quién sabe, quién sabe. Pero... será interesante.

- Vale chicos, solo espero que no os metais en lios ni explote nada, ¿eh?, me dais miedo, bueno, os dejo, voy a dar una vuelta a ver si me encuentro con alguien menos... misterioso.

- ¿Em? ah, sí sí... - soltó Yashira con desdén

- Adiós, adiós.

Que chicos, que raros estaban, esperaba que se les pasase pronto la tontería de la cosa esa muggle. Entonces decidí ir a ver que me encontraba por el castillo.

Me encaminé hacia el Gran Hall y de camino me encontré con cierto poltergeist molesto que decidió convertir a mi cabeza en un diana para practicar el tiro con globos de agua. Unos chicos de Ravenclaw lejos de ayudarme se rieron con ganas, que lástima de juventud, en fin, fui a cambiarme a la habitación y ya se me echó la hora de ir al Gran Comedor encima, asi que nada, dejé los libros y me fui para allá.

20 de Septiembre, Lunes

Los últimos cinco días los había pasado la mayor parte del tiempo encerrado en la biblioteca en compañía de Yashira escudriñando libros en busca de algún encantamiento que hiciese funcionar el reproductor de Cd’s sin mucho acierto. Por ahora no teníamos nada...

Debido a que últimamente Stebbins ayudaba a Sacharissa con los deberes de encantamientos me sentí un poco desplazado, el primer día decidí no hablar con Sacharissa lo cual me resultó muy difícil porque me cruzaba con ella cada poco, y además pensé que me estaba comportando como un crío, no tenía ninguna razón para estar enfadado con ella, me dolía que me desplazase, pero como estaba muy ocupado no le daba demasiada importancia.

A la hora del desayuno me senté con Sacharissa y nos pusimos a leer el periódico, ‘El Profeta’, para saber que estaba ocurriendo por el mundo, pero antes de que me diese tiempo a mirar siquiera la primera página noté como Yashira desde la otra mesa me hacía señales para que fuese. Decidí que iría en cuanto terminase de desayunar, así que terminé un poco más rápido de lo normal y salí fuera del comedor, al poco tiempo apareció Yashira gritado.

- Lo tengo, lo tengo .... ya sé quien puede ser

-¿Sí?, ¿Quién? – respondí

-Estoy entre dos chicas, una es una compañera mía de habitación y con la otra no me hablo mucho, pero tiene que ser una de ellas, aunque con la vaga descripción que me diste, quizás no sea ninguna – me dijo sin apenas tragar aire.

-Bueno por ahora creo que está bien, supongo que te has ganado una visita a la sección proh.... donde tú sabes. – le dije mientras un grupo de Ravenclaw pasaba a nuestro lado.

Decidimos quedar después de la comida para ir a la biblioteca, así que me dirigí a clase, Encantamientos, Transformaciones y Defensa contra las Artes Oscuras, bonita manera de comenzar la semana. Las dos primeras horas se me habían hecho eternas, sobre todo la segunda, pero la clase de DADA era cada día más interesante, el profesor Lupin nos enseñaba cosas que ningún otro profesor nos había mostrado, sobretodo después de un año con el patético Lockhart, por fin había alguien competente.

Después de la comida me dirigí a la biblioteca, donde se encontraba Yashira, a la cual no me pareció haber visto en el gran comedor.

-Lo tengo – me susurró.

-¿Ya has entrado? – pregunté.

-No pude, pero da igual porque encontré algo que puede servir en uno de estos libros – dijo, señalándome a un montón de libros que había en la mesa. – mira este hechizo creo que lo hará funcionar, trae que sirve para encender o conseguir hacer funcionar aparatos de todo tipo, así que seguro que nos sirve, y no parece muy complicado.

-Ok, ok, respira... pues después de clase quedamos en el aula de siempre para probar el hechizo, ¿vale?.

-Muy bien, muy bien – y me dio un trozo de pergamino donde tenía apuntado el hechizo para que le fuese echando un vistazo.

Me dirigí a clase de nuevo, tenía ganas de probar el hechizo y ver si conseguíamos hacer funcionar el reproductor de una vez. Lo que pasaba es que cuantas más ganas tenías de hacer algo, más largas se te hacen las clases y además yo tenía Historia de la Magia, así que... eterna. Después de Herbología me tocaba Aritmancia, por lo menos esa la compartía con Hufflepuff, al llegar a clase saludé a Ally que estaba sentada con unas amigas suyas.

-¡Hum!, no están nada mal. – pensé

Así que me pasé la clase mirando hacia ellas, la verdad es que no tenía nada mejor que hacer, cuando la clase terminó ya ni me acordaba de que había quedado con Yashira, si no llega a ser por que a la salida me lo recordó Ally.

-¿Qué tal todo? ¿Cómo apenas hablamos debido a...? – me dijo de forma sarcástica.

-Bien, dentro de poco ya terminaremos.

-Bueno, nos os metáis en líos. – me dijo mientras se despedía.

Las seguí con la mirada, y eso que con las malditas túnicas apenas se marcaba nada, y luego me dirigí hacia la clase donde había quedado con Yashira. Al entrar la encontré practicando.

-Bien, ya estas aquí, venga, venga a probar. – me dijo

Antes de que pudiese sacar el trozo de pergamino de mi bolsillo, Yashira comenzó a leer el encantamiento, se acercó al aparato y mientras agitaba su varita siguiendo las instrucciones gritó “Apa-ra-tus-tar-ted”. Miré a Yashira con ojos de asombro en cuanto al reproductor de Cd’s le salieron unas diminutas patitas metálicas como las de una araña. Y de repente estalló un sonido tremendo mientras el aparato salía corriendo, a través de la puerta.

I can't get no satisfaction I can't get no satisfaction 'Cause I try and I try and I try and I try I can't get no, I can't get no

-Eres idiota, ¿por qué no cerraste la puerta?. – me gritó Yashira

Me costó mucho trabajo distinguirla pues el sonido que emitía el reproductor no dejaba oír una conversación, ni en una milla a la redonda. No sabía como los muggles podían escuchar algo que sonase a tal volumen.

-Locos, están todos locos –pensé.

When I'm drivin' in my car And that man comes on the radio He's tellin' me more and more About some useless information Supposed to fire my imagination I can't get no, oh no no no Hey hey hey, that's what I say

I can't get no satisfaction I can't get no satisfaction 'Cause I try and I try and I try and I try I can't get no, I can't get no

Salimos corriendo, detrás del reproductor a ver si conseguíamos apagarlo, y cuando giramos la esquina nos encontramos con la persona a la que menos necesitábamos, Filch nos miro y sonrió:

-Mirad por donde qué he cogido – nos dijo con el reproductor en la mano. - Por la manera de perseguirlo diría que habéis perdido algo - nos dijo mientras sonreía. - Vais a venir conmigo a ver a los jefes de vuestras casas.

When I'm watchin' my TV And that man comes on to tell me How white my shirts can be But he can't be a man 'cause he doesn't smoke The same cigarrettes as me I can't get no, oh no no no Hey hey hey, that's what I say

Al entrar en el despacho de McGonagall, me recorrió un escalofrío, Filch puso el reproductor encima de la mesa y empezó a corretear de un lado para otro.

can't get no, I can't get no I can't get no satisfaction No satisfaction, no satisfaction, no satisfaction

-Finite Incantatem – chillo McGonagall

La canción cesó, mientras la profesora me miraba de arriba abajo.

-Llévale a ver a Snape.

Filch me cogió del brazo y me llevo a empujones, riéndose entre dientes. Al salir del despacho de McGonagall miré a Yashira, pero no se dio cuenta, me fijé en que estaba completamente pálida. Bajamos las escaleras que conducían al despacho de Snape y al abrir la puerta me encontré con sus ojos clavados en mí.

-Dejadnos solos – dijo

-Veo que te has estado divirtiendo, te podría expulsar por esto, pero has tenido suerte de que no ha habido ningún muggle involucrado. Aun así lo que has hecho ha dejado en muy mal lugar a la casa a la que perteneces, con lo cual lo primero que voy a hacer es quitarle treinta puntos a Slytherin, espero que tus compañeros te lo agradezcan. – su voz no era nada alentadora.

Permanecí en silencio, no tenía ninguna excusa, y ahora mi mente estaba en blanco para inventarme alguna, pues nos habían pillado de pleno.

-Debido a tu fechoría, vas a estar castigado toda la semana, tendrás que limpiar los calderos de todas las clases de pociones, y como veo que te gustan mucho los aparatos muggles lo vas a hacer a su manera. Puedes irte. – dijo sin mirarme.

Salí de la sala y me dirigí a la sala común, tenia el escalofríos por todo el cuerpo, limpiar... lo odiaba. Pero lo peor sería enfrentarse a Sacharissa.

20 de Septiembre, Lunes

- ¿Que has hecho qué? - le grité a Keith cuando entró en la sala común y me contó lo que había pasado.

- No grites, que te va a oír todo el mundo.

- ¡Y qué! Me da igual que me oigan! Te dije que no te metieras con... ¡esas cosas! Siempre traen problemas!

- Bueno, bueno, que el castigo ha sido para Yashira y para mí, no para tí.

- ¡Pero nos has hecho perder treinta puntos! ¿Te parece poco?

Stebbins se acercó.

- Un momento. ¿Cómo que has perdido treinta puntos, Keith? ¿Es eso verdad?

- ¿Y a tí que te importa? - le dijo.

- Soy prefecto de esta casa. Debo estar informado de todo lo que ocurre, y de como están los puntos.

- Pues míralo en el reloj de la entrada.

- Venga, dejadlo. - les dije - Es su obligación.

- Por Merlín, Sach, no sé lo que ves en ese tío.

- ¿Eh? ¿Que dices? Yo no veo nada, yo... - me puse roja - es solo un amigo.

- En ese caso, ¿por qué lo defiendes? ¡Yo también soy tu amigo! Y desde hace más tiempo, creo recordar.

Keith se dio la vuelta y se fue a su dormitorio. Pensé en ir a pedirle disculpas, pero Stebbins me miró, me sonrió, y me preguntó que si le ayudaba con pociones. Me fui con él a las mesas y acabamos un par de trabajos antes de cenar. Cuando bajé, vi a Keith que se sentaba en el otro extremo de la mesa, pero no hice ademán de acercarme. ¿Para qué? Enseguida vendría a pedirme tabaco.

Al volver me metí en el baño a fumar para tranquilizarme un poco. ¡Treinta puntos! Y ni se inmutaba al decírmelo. ¿Pero este chico no era normal? Además, podría haber sido peor. Podría haber explotado o algo así. No tenía la mas mínima idea de como funcionaba un objeto muggle, pero tampoco me interesaba. Podría haber explotado y punto.

Al salir de allí me metí directamente en mi habitación, sin ver a nadie más. Estaba cansada y enfadada, y no me apetecía hablar con nadie.

- ¿Como es que no estás ya todo el rato con Keith? - me preguntó Vince, con su tono repipi - ¿es que ya te has cansado de él y ahora vas a por Stebbins?

- Keith es solo mi amigo. No te metas donde no te llaman.

- Oh, pero entonces sí que vas a por Stebbins, ¿verdad?

- No es de tu incumbencia.

- Si lo es Plunket. Yo le vi primero.

Le eché una mirada capaz de fundir el acero.

- Cállate Vince. Ya veremos quien consigue antes a Stebbins.

Me metí en la cama y eché las cortinas. Todavía escuchaba sus risas y sus ataques, así que hice un hechizo silenciador alrededor de la cama y me dormí. Obviamente, no escuché el despertador al día siguiente...

20 de Septiembre, Lunes

Me encontraba en el despacho de McGonagall. No sentí como Filch se llevaba a Keith pues estaba totalmente paralizada y muy pálida esperando por la bronca de la jefa de mi casa.

- ¿Se puede saber que es lo que pretendíais?

- Bueno... verá... solo queríamos hacerlo funcionar, no pretendíamos hacer nada malo.

- ¿Pero es que no sabes que está prohibido? - me dijo más exasperada.

- Pero el querer hacer que funcionase no tiene nada que ver con hechizarlo y este tipo de objetos en el colegio no funcionan por si solos. - intenté razonar.

- En eso tienes razón, pero teníais que haber pedido el consentimiento de algún profesor, así que no me queda más remedio que quitarle a Gryffindor cuarenta puntos y ponerle un castigo, señorita. Vuelva mañana por la tarde después de las clases y ya veremos que puede hacer.

Salí de allí lo más rápido que pude y me fui a mi habitación. Me preguntaba como le había ido a Keith y esperaba que no le hubiesen reñido demasiado, me sentía muy mal, después de todo había sido yo la que le había metido en esto. Cuando llegué a mi sala común me encontré con una de la chicas por las que me estaba decidiendo si era o no la que me había dicho Keith.

- Hola - me dijo.

- Hola.

- Oye, Tú tienes un amigo en Slytherin, ¿no? - me preguntó.

- Si, ¿Por qué? - pregunté extrañada.

- No, por nada, curiosidad - me dijo antes de irse.

Creo que esa puedeser la chica por la que preguntaba Keith. ¡Keith! Tendría que ir a pedirle disculpas, esperaba que no estuviera enfadado.

20 de Septiembre, Lunes

Esa mañana me levanté con dolor de cabeza, probablemente me había resfriado. Bajé y me tomé un poco de chocolate caliente a ver si me hacía bien a la garganta. Las clases de la mañana no habían sido muy allá. Durante la comida comí poco, últimamente no tengo mucha hambre, así que llegué a la primera clase de la tarde de las primeras. A última tenía Aritmancia, por lo menos la tenía con Slytherin, bueno con Keith, porque excepto Sacharissa y él mi relación con los demás es nula. Cuando llegué las chicas de mi habitación me llamaron con la mano para que me acercara.

- Hola Ally, ¿qué tal tu vida? - me preguntó Kate, Kate Carter, una de las chicas más insoportables que conozco.

- Pues estupendamente, gracias. ¿Y las vuestras?.

- Uy, la mía mal - Dijo Martha. Que lástima, pensé irónicamente. - Estoy fatal, creo que no puedo con este año.

- Ya será menos, jeje. Pues la mía va muy bien, oye, ¿sabes qué? ¿William Shiring, el de sexto?, lo ha dejado con la novia.

- Ya, y me imagino que será tu próxima adquisición, ¿no? - le pregunté en tono de burla.

- Por supuesto, está super bueno.

- Uy, si, está buenísimo - corearon las otras.

Al minuto de esta interesante y constructiva conversación llegó Keith, menos mal. Me saludó pero se quedó callado, observando, observando demasiado... en fin, gracias a Merlín que llegó el profesor Vector y nos hizo callar a todos.

Al acabar la clase me acerqué a Keith para preguntarle que tal con su "experimento".

- Bien, dentro de poco terminaremos. - me dijo sonriente.

Le advertí que no se metiera en líos, me despedí de él y me fui con Kate y compañía hacia la sala común.

Tras estar un rato con la conversación sobre los que estaban buenos o no en Hogwarts, nos pusimos a terminar los deberes. Cuando ya tuvimos todo hecho, me preguntaron si quería ir a dar una vuelta por el castillo para despejarnos, lo que yo traduje en ir a buscar a ese tal William. Accedí, todavía quedaba un rato para cenar. A eso de las ocho y media vi a Yashira como perdida, muy pálida y me acerqué a ella.

- Yash, Yash, tía, ¿qué te pasa? ¿estás bien?

- Ay, hola Ally. No, tía, ¿has visto a Keith?

- Desde la última clase no. ¿Qué, ya ha explotado el prerroductor?

- No, nos han pillado e iba a ver como está. A mi me han quitado cuarenta puntos y McGonagall me va a castigar, estaba enfadada, ya sabes, con los labios tensos y todo eso.

- ¿Cuarenta? ¿se ha pasado un poco, no?, vaya, pues lo siento, eh?. Pero no diréis que no os lo advertí, pero en fin, se le olvidará. Me imagino que Keith estará en la sala común.

- Bueno, yo también creo que estará allí, pero seguiré dando vueltas por si acaso a ver si lo encuentro.

Miré hacia atrás y me di cuenta de que me estaban esperando. No me las quitaba de encima ni aunque quisiera.

- Pues mucha suerte, yo me voy con... el grupo de hormonas rugientes.

- Je, je, ok, ciao.

Y se perdió por uno los pasillos. Yo continué mi marcha hacia el Gran Comedor con las chicas, nos sentamos a esperar allí a que empezará el banquete.

21 de Septiembre, Martes

Me desperté y la habitación ya estaba completamente vacía, seguramente mis compañeros ya estaban en el Gran Comedor, la verdad es que era lo mejor, no tenía ningunas ganas de ver a mister prefetillo. Me vestí y baje las escaleras. No sabía si esperar o no a Sacharissa, al final decidí irme, seguro que ella ya había ido al comedor, ademas aun estaba resentido. Puesto que no tenía muchas ganas de ver a nadie decidí no ir a desayunar y me dirigí a los jardines, el día no era muy soleado pero al menos no llovía. Cuando empezó a salir gente del gran comedor me dirigí hacia la clase de Runas Antiguas, lo bueno era que no vería a Sacharissa aún, no sabia muy bien como iba a actuar cuando me cruzase con ella.

Llegué de los primeros, me senté como siempre al final de la clase, a los pocos minutos entro el profesor, y con un golpe de varita hizo aparecer un montón de pergaminos que repartió por toda la clase, nos mandó hacer una redacción sobre el significado del pergamino. Cuando me disponía a comenzar se abrió la puerta de nuevo, un grupo de Ravenclaw entró en el aula, no me estaba fijando mucho en ellos, hasta que..., allí estaban, esos ojos que no me habían dejado dormir...

- No puede ser, juraría que la túnica que llevaba puesta era de Gryffindor - pensé.

Bueno daba igual, la cuestión era que estaba ahí, unas filas delante de mi, el resto de la clase me resultó muy difícil concentrarme en la redacción, al salir de clase la seguí hasta su siguiente aula, y cuando entró me dirigí a Historia de la Magia. Cuando abrí la puerta el profesor Binns ya había comenzado una de sus interminables charlas, noté como Sacharissa me miraba pero fue solo un instante en cuanto la miré giró la cabeza, así que decidí no sentarme a su lado. Me senté al lado de Ray Pronscuit, uno de mis compañeros de habitación, bastante engreído, pero bueno tenía que hacer un esfuerzo. Me pasé la clase hablando con él, la verdad es que de vez en cuando era agradable... En transformaciones también me senté a su lado, de vez en cuando echaba un ojeada para ver si Sacharissa miraba hacia mi, pero o bien no lo hacía o bien nunca coincidía con ella para poder cruzar las miradas e intentar averiguar lo que pensaba. Al terminar me dirigí al Gran Comedor, pero antes de llegar alguien me cogió por el hombro...

- Te estaba buscando. ¿Como estás?, ¿Qué te han dicho? - me dijo Yashira.

- Ah.. eres tú. Eh.. nada, me quitaron treinta puntos y tengo que limpiar los calderos de pociones por la tarde - contesté sorprendido.

- Puf, a mi me quitaron cuarenta, y aún no sé que castigo me pondrán, espero que no sea muy duro. - dijo.

Me dirigí junto a Yashira hacia el comedor, al llegar me despedí y fui hacia la mesa de Slytherin pero al pasar por la de Hufflepuff, vi que Ally me llamaba y fui a hablar con ella.

- Hola.

- Hola, ya me contó Yash que os pillaron, ¿estás bien? -dijo.

- Si, gracias, lo único es que tengo que estar todas las tardes de esta semana limpiando los calderos de pociones. Así que no lo ensucies mucho. -le dije sonriendo.

- ¿Donde está Sach? - preguntó.

- "Seguro que con don prefetillo" -pensé - No tengo ni idea, estará en el baño. - respondí.

- Bueno, anda, ya os advertí de que eso podía pasar. - me dijo.

- Si, ya me dieron una charla - dije para mis adentros.

- ¿Has dicho algo?

- No nada. Bueno ya nos veremos luego, si acabo temprano. Hasta luego.

- Hasta luego.

No sabía por qué no le contaba lo que me pasaba con Sacharissa, pensaba que eso lo tendríamos que solucionar ella y yo. Cuando llegué a la mesa me senté al lado de Ray, me sorprendía que no me preguntase porque no estaba con Sacharissa, pero mejor porque no tenia ninguna gana de dar explicaciones a nadie. No entendía porque en ese momento me sentía tan enfadado, había algo que se estaba acumulando en mi interior y estaba a punto de estallar, quizás fuese consecuencia de estar castigado, o culpa de la discusión con Sacharissa, o las dos cosas. Probé solo unos bocados de la comida y salí del gran comedor. Estuve dando vueltas alrededor de los jardines, cuando quedaban diez minutos para comenzar las clases me dirigí hacia el aula, las horas siguientes fueron igual que las anteriores, me senté con Ray y miraba a Sacharissa de vez en cuando. Como era martes no tuve última hora, la teníamos libre. En esa hora normalmente quedábamos con Yashira y con Ally, pero puesto que no quería hablar con Sacharissa decidí no ir, así que me dirigí a la sala común para descansar un poco, con el pensamiento en la cabeza de que luego tendría que ponerme a limpiar...

Me senté en mi sofá y junto al fuego me quedé dormido.

24 de Septiembre, Viernes

Después de varios días sin hablarme con Keith, pasando mucho tiempo con Stebbins, decidí ir a hablar con él. Aprovechando la clase de pociones, me senté a su lado. Después de un rato bastante largo sin hablar, solo haciendo la poción, le miré.

- ¿Qué? - me preguntó sin inmutarse.

- Bueno. No podemos seguir así.

- Has sido tú la que...

- Ya, ya sé que es mi culpa. Lo siento. Pero Stebbins me gusta mucho, aunque no es excusa. No quiero escoger entre uno de mis mejores amigos y él.

- Lo supongo.

- Anda... desenfádate.

- ¿Crees que es tan fácil? Me he aburrido mucho por tu culpa

- Lo siento otra vez. - le puse ojitos.

- ...

- Anda...

- Joder. Pero que no vuelva a repetirse

- Señorita Plunket - pegué un respingo cuando Snape me llamó - ya sé que usted es lo suficientemente buena en pociones como para despreocuparse de las clases, pero su compañero no.

- Solo... estoy esperando a que se haga la poción. Estaba comentándole que...

- No me importa de que hayan estado hablando. No vuelva a hacerlo si no quiere que le quite puntos. Y dado que ya casi ha acabado, supongo que no le importará ir a buscar al señor Filch y darle esta nota de mi parte.

- No, claro que no...

Me levanté escuchando la risa contenida de Keith y me dirigí a su mesa, cogiendo el pedazo de pergamino que me tendía y salí del aula.

Cuando llegué al despacho, por llamar algo a ese antro, de Filch, no estaba. Así que pensé en dejar la nota encima de la mesa. Al posarla, vi algo que conocía asomando por uno de los cajones.

- ¿Eso no es... el productor, o reproductorio, o como se llame? - me pregunté.

Miré hacia la puerta y escuché por si venía alguien. Lo cogí rápidamente y me lo metí en el bolso de la túnica. Justo cuando salía me tropecé con la señora Norris, que se deslizaba sigilosa dentro del cuarto.

- Gatita bonita...

Me bufó. En ese momento, entró Filch.

- ¿Por qué no estás en clase? Estos alumnos cada día son más desobedientes y malcriados, si hubiera sido en mi época, encontrar a un alumno por los pasillos significaba...

- Le venía a traer una nota de parte del profesor Snape. La he dejado encima de la mesa. Y ahora si me disculpa he de volver a clase.

Bajé la cabeza y salí de allí. De la que volvía a clase saqué el objeto muggle ese y lo miré. Era casi redondo, de color plateado, con muchos botoncitos. Calqué en el que ponía open, se abrió la tapa, y yo casi lo dejo caer del susto. Dentro tenía una cosa redonda, muy fina, que ponía "The Rolling Stones" y "Out Of Our Heads". ¿Las Piedras rodantes? ¿Fuera de nuestras cabezas? ¿Qué clase de significado podía tener aquello? Yashira me había dicho que servía para escuchar música, pero ¿qué clase de grupo podía llamarse de alguna de esas maneras? Negué con la cabeza. La verdad es que los muggles eran cada vez más extraños...

Me lo volví a guardar en el bolso antes de entrar en la clase, aunque quedaban sólo unos cinco minutos para que acabase. Al sentarme con Keith, vi que había sacado mi poción del fuego y la había puesto en el tarrito correspondiente, con el nombre al lado.

- Gracias.

- No hace falta que me las des. He rellenado el mío con tu poción. Al menos sacaré buena nota en ésta. Por las molestias

A la hora de la comida, ya nos sentamos juntos, aunque Stebbins, al verme con él, me miró extrañado y fue a sentarse con Vince, a la que le hizo mucha ilusión. Saludamos a Yashira y Ally cuando terminamos de comer, y tuvimos dos horas más de clase en las que Vince no hacía más que comentar lo encantador, cariñoso, y guapo que era Stebbins. Siempre que yo estaba cerca, claro...

- Se te ve celosa - me dijo Keith.

- ¿Yo? Para nada. Solo ha ido a sentarse con ella porque yo estaba contigo, no porque la prefiriera a ella.

- Seguro...

- Que sí, hombre, que me dejes... - le miré mal, y se calló. Por si acaso le tiraba la pluma o algo así supongo...

Como no teníamos la última clase a la hora normal, Astronomía era por la noche, aprovechamos para descansar.

- ¿Vamos fuera? - me preguntó.

- No, no, no, que hace frío. - me dejé caer en el sofá - ¡Ala! ¡Se me olvidaba!

- ¿El qué?

- El coproductor. Me he sentado encima de él. Toma. - lo saqué del bolsillo y se lo dí.

- Pero, ¿de dónde lo has sacado? Seguro que lo has roto. Y se dice reproductor, inútil.

- Bueno, lo que sea, da igual. Lo encontré en el despacho de Filch.

- ¡Gracias! Yashira se va a poner muy contenta.

Pasamos un rato charlando, y Keith se levantó para ir a decírselo a Yashira. Cuando salió de la sala común, y yo ya me había sentado a hacer algo, se me acercó Stebbins.

- ¿Ya volvéis a ser amigos?

- Si. ¿Te molesta?

- No. Pero... una persona que anda jugando con objetos muggles no creo que sea buena compañía.

- ¿Y quién eres tú para decir quienes pueden ser mis amigos o no?

- No hablaba de ti en concreto, sino de cualquiera.

- Es muy majo.

- Te mereces otra cosa mejor.

Se me calló un trozo de pergamino. Cuando se agachó a recogerlo, como llevaba la camisa muy holgada, con la corbata casi desabrochada y sin jersey, se le salió una cadena con un colgante.

- ¿Qué es eso?

- Toma. ¿El qué?

Señalé a su cuello.

- Oh. Ésto - dijo guardándolo. - Es un recuerdo de familia.

- Es bonito. Aunque me suena de haberlo visto en alguna parte.

- Quizá si. Es bastante conocido. ¿Puedo sentarme?

- Claro.

- Puedo ayudarte con encantamientos.

- Es que... Keith y yo nos vamos a intercambiar los deberes.

- Vaya. Parece que ya estás ocupada, entonces.

- ¿Por qué todo el mundo piensa de la misma manera? Sólo es mi amigo. A mi me interesa otra persona.

- ¿Ah, sí? ¿Y puedo saber quién es?

Ahí estaba, mi oportunidad para decírselo. Me puse nerviosa. Iba a abrir la boca cuando...

- ¡Stebbins!

Vince. Maldita sea... Si hubiera tenido la varita cerca le hubiera echado una maldición de la que se iba a acordar toda su vida.

- Seguimos hablando luego, ¿vale? ¡Ya voy!

- Las admiradoras te reclaman.

- Preferiría tener a otra persona de admiradora - me dijo en voz baja.

Me quedé mirando como una idiota hacia él cuando se alejaba. Intenté volver a concentrarme en los deberes, pero no podía, así que los dejé por imposibles. Esperé a que llegara Keith, y durante la cena le conté lo que había pasado. Luego nos fuimos a la clase de Astronomía, y al volver, fumamos como siempre en el baño. Nos fuimos a nuestras camas rendidos. Menos mal que al día siguiente ya era sábado...

24 de Septiembre, Viernes

Esa mañana me levanté algo más alegre de lo que estaba esos días, por fin era viernes. Además ya había hablado con Keith y fue un alivio que no estuviese enfadado conmigo, pues no tenia ganas de enfrentarme a eso. Miré el horario, genial tenía Historia a primera hora, menudo aburrimiento me esperaba, al menos las demás clases eran más entretenidas y tenía Pociones con Sacharissa y Keith.

Bajé a desayunar y antes de entrar por la puerta del comedor vi que mi "queridísima" hermana me estaba esperando en la puerta.

- ¿Cuándo pensabas decirme que te habían castigado? - me dijo en su habitual tono de borde.

- No creo que sea nada que te incumba, así que dejame en paz - le contesté.

Entré y me fui a mi mesa y después de terminar mi desayuno me acerqué a la mesa de Ally para hablar un poco con ella sobre los últimos días.

- ¿Qué tal el castigo?

- Bueno podría haber sido peor, ¿no?- le dije - al menos yo no tengo que limpiar los calderos de pociones, los trofeos son más fáciles de sacarles el brillo.

¿Qué tienes tu ahora? A mí me toca con Binns.

- Puf, pues trata de no dormirte, yo tengo Defensa contra las Artes Oscuras.

Menudo aburrimiento que había pillado, lo único que me consolaba era saber que ya solo me quedaban un par de días para terminar el castigo. Ojalá hubiésemos podido hacer funcionar el reproductor, es una lástima que nos pillasen, pero que se le va a hacer, no se puede tener todo en esta vida, ¿o si?. Cuando se terminaron las clases de aquel día y yo salía de Encantamientos, vi venir a Keith muy ilusionado. Cuando estuvo lo suficientemente cerca me agarró de un brazo y me llevó a un sitio apartado de los demás alumnos.

- ¿Se puede saber qué te pasa? Estás demasiado alegre - le dije frunciendo el ceño.

- Je, je, no te lo vas a creer, mira, me lo acaba de dar Sacharissa - dijo sacando el discman del bolsillo de la túnica - lo cogió del despacho de Filch, cuando le llevó la nota de Snape - explicó al ver la cara de asombro que tenía en ese momento.

- Bien, ya pensaba que esta historia se había acabado y me daba pena que no hubiésemos logrado hacerlo funcionar decentemente. ¿Bajamos al comedor?

- Si. Ah, por cierto, ¿recuerdas la chica de la que te hablé? Bien pues resulta que no es de tu casa, sino de Ravenclaw, lo malo va a ser que no tengo a nadie de quien conseguir información - me dijo con cara triste.

- ¿Pero qué dices? Eso no es cierto - le dije y al ver que me miraba con cara de no entender se lo expliqué más detalladamente - mi hermana está en la misma casa que esa chica, así que le puedo pedir que me pase información sobre ella.

- ¿Lo dices en serio? ¡Muchas gracias, Yashira!

Nos separamos cuando entramos en el comedor y después a mí me tocaba ir al castigo, aunque esta vez iba con más ganas que nunca.

24 de Septiembre, Viernes

Cada vez me daba más pereza levantarme, en la cama se está demasiado bien, calentita y cómoda. Tras una ducha caliente y larga para abrir los ojos, bajé a desayunar. Allí me encontré con Yashira, parecía más animada que la última vez que me la encontré. Ante esta perspectiva le pregunté por su castigo. Parece que no se lo ha tomado mal.

También hablamos un poco sobre las clases que teníamos, yo tenía Defensa y ella una seguro que aburrida clase de Historia de la Magia.

Dejé mi desayuno a medias y recogí las cosas para ir hacia el aula. De camino me encontré con Beck, la golpeadora del equipo, la chica aquella tan maja.

- Hey Beck, ¿qué tal?

- Hola Ally, bien, ¿y tú?

- Pues creo que me estoy empezando a resfriar, pero bien.

- Bueno, y por qué no vas a la enfermería, si quieres te acompaño después del entrenamiento.

- Pues si que debería. Bueno, vale, muchas gracias.

- Je, je, de nada, en fin, me voy que tengo Adivinación y llego tarde, nos vemos luego.

- Si, hasta luego.

Se fue corriendo escaleras arriba y yo giré a la derecha y entré en clase y lo típico, criaturas malas por aquí, venenos potentes por allá, se ha terminado la clase, hasta luego, para mañana redacción, como no. Después Historia, una siesta, y luego transformaciones. Como hacer que un animal se haga más pequeño de tamaño sin variar su edad. Mi Helga casi se ahoga, en la hora de la comida la había llevado a Hagrid, pero dijo que no le había pasado nada, que la dejase descansar. Ahora está en la lechucería, pero no me mira y me da picotazos, las lechuzas tienen demasiada mala leche.

Las horas de la tarde se presentaron mejor, tenía Aritmancia con Keith y luego Herbología con Yashira. En Aritmancia, aunque nos solemos sentar juntos, se podía hablar poco porque la profesora Vector no paraba de dictar y mandar ejercicios, así que nada, le conté el problema con mi lechuza, él un par de cosas y poco más. Luego ya en Herbología la cosa era distinta, al ser una clase más distendida pudimos hablar de algo más, pero tampoco mucho. En fin, que fue un día de clase como otro cualquiera.

Después de clase me dirigí a la sala común para coger las cosas del entrenamiento. Llegué a los vestuarios, nos vestimos y Diggory nos estuvo explicando que íbamos a hacer hoy, lo que espera de nosotros y lo que nuestra casa espera de nosotros. Total, que más da, llevaba dos años en el equipo y cuatro, con este cinco, años en el colegio y no recuerdo que Hufflepuff ganase nunca la copa.

Empezamos con algunos pases, soltó una bludger que casi me vueló la cabeza si no llega a ser por el nuevo golpeador. Estaba yendo todo demasiado bien, pero a mitad del entrenamiento se puso a llover. Perfecto para mi resfriado. Pero claro, como lo que importa es la copa y no nuestra salud, tuvimos que seguir jugando. Nos quedamos allí casi hasta la hora de la cena.

El entrenamiento estuvo bien, al final no se me va a dar tan mal esto del quidditch, metí algunos puntos y casi no se me cayó el quaffle. Pero cuando terminó acabé rendida y empapada. Me di una ducha y como estaba demasiado cansada para ir a la enfermería le dije a Beck que si no la importaba que fuéramos el día siguiente por la tarde. Me fui directa a la sala común, sin cenar, a hacer las redacciones para el día siguiente.

Me senté en una de las mesas cerca de la chimenea, para ver si así entraba en calor. Rellené un par de pergaminos y practiqué un poco la clase de encantamientos. Como no me salían lo di por imposible y directamente me fui a dormir.